
Transforma la luz del sol en energía limpia con nuestros módulos fotovoltaicos. Estos paneles, protegidos por vidrio templado y avanzados polímeros, convierten la luz solar en electricidad gracias al efecto fotoeléctrico. Una tecnología eficiente y sostenible para aprovechar la energía solar y contribuir a un futuro más verde. ¡Haz el cambio hacia la energía del sol!
Existen tipos de sistemas fotovoltaicos los cuales son Los Sistemas Conectados a la Red y Los Sistemas Autónomos.
Un sistema fotovoltaico conectado a la red (o interconectado), es una instalación de energía solar que funciona en equipo con la red eléctrica publica de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), el cual no usa baterías, puede adquirir energía de la red cuando la necesita y le envía la energía sobrante cuando los paneles producen de más.
Mientras tanto un sistema fotovoltaico autónomo es una instalación solar que genera y almacena su propia electricidad sin conectarse a la red publica, utilizando baterías para guardar energía y usarla de noche o en días nublados. Es ideal para lugares aislados como zonas rurales o cabañas.
Sin embargo aun hay un tercer tipo, además de los dos que ya conocemos (conectados y autónomos). Hoy en día existe una opción intermedia muy popular llamada sistema fotovoltaico híbrido el cual está conectado a la red eléctrica para intercambiar energía, pero también incluye un banco de baterías. De esta forma, si el servicio eléctrico de la calle se cae por una tormenta o falla técnica, las baterías actúan como un respaldo instantáneo para que nunca te quedes a oscuras.





